Diana Fernandez Coach Espiritual Meditac

LAS DIFICULTADES COMO PARTE DEL CRECIMIENTO.


El tener dificultades en la vida, en este plano es normal. Sin embargo, el superar pruebas de la vida nos ayuda a crecer a pasos agigantados de maneras que antes no lo hubiésemos podido imaginar.

LAS DIFICULTADES SON PARTE DEL VIVIR

No es fácil para nadie cuando se entra en dificultades. Muchas veces, aunque medites, aunque ores, aunque practiques el ser feliz, la vida te sacude nuevamente y debes volver a buscar tu punto de equilibrio.

Yo, al igual que tú, lo he vivido muchas veces. Unas veces más intenso que otro, pero sé del sufrimiento. Poco a poco, he aprendido a conocer la diferencia entre el dolor y el sufrimiento y a tomar aquellos momentos como un guerrero espiritual. Conscientemente, a raíz del aprendizaje, continuo creciendo y afianzando más el cambiar mi vida para bien.

Viví grandes dificultades en mi vida. Las viví cuando, al tener 14 años, presencié el inesperado suicidio de mi joven hermana, quien quitó su vida al sentirse perdida y sin esperanza por un amor no correspondido. Las viví con el fallecimiento de mi hermosa madre cuando yo tenía 21 años. Las viví al tener que abandonar mis más grandes sueños de aventura en New York y regresar a Colombia para estar con mi familia que tanto me necesitaba y yo los necesitaba a ellos. Las viví con una devastadora enfermedad que paralizó mi cuerpo totalmente por dos años y los médicos me decían que estaría paralítica por el resto de mi vida, que no había esperanza. Las viví cuando tuve que dejar mi trabajo soñado, estando en la cúspide de mi carrera, a causa de un estrés laboral que enfermó mi cuerpo y mi mente totalmente. En fin, lo he vivido muchas veces.

En todos estos episodios, al igual que en otros pequeños siempre ocurrió algo maravilloso: Crecí. Y crecer es como cuando haces yoga, tienes que estirarte. Y estirarte duele.

Siempre recuerdo que en esos momentos sentí estar en un hueco sin salida, el dolor era tan intenso que la fuerzas me faltaban para sostenerme por mi misma. Pero aún, a pesar de todo, había una fuerza que me sostenía y por más difícil que todo fuese, nunca me dejó caer.

Cada dificultad fué un duro entrenamiento. Fué una prueba más a superar que me enseñó a crecer cada vez más como guerrero espiritual. Con cada situación aprendí cosas tan valiosas e inigualables que han hecho de mi lo que soy ahora. Por así decirlo, tenían tesoros escondidos tan grandes que jamás lo hubiese podido imaginar.

LAS DIFICULTADES ENCIERRAN GRANDES TESOROS

Deseo que este artículo te llene de inspiración y te ayude a ver la luz al final del túnel, si estás pasando por dificultades.

Los momentos difíciles han sido para mi como saltos cuánticos en los que siempre soy un nuevo ser al final. Mientras estoy en el salto, estoy en ese vacío, en ese no se dónde, perdida. Pero al llegar al otro lado, definitivamente soy otra. Y si te lo propones, logras permitirte crecer a través del dolor.

Por citarte unos ejemplos, el súbito suicidio de mi hermana me enseñó a manejar mis emociones y mis relaciones de pareja más conscientemente. Me enseñó a escoger que quería una relación buena, sana y de apoyo y crecimiento mutuo. Así me encaminé y siempre que veía que marchaba en la dirección incorrecta veía a mi hermana recordándome su ejemplo.

El fallecimiento de mi mami me enseñó a valorar mi salud mental y emocional. Mi mami enfermó crónicamente al enfrentar la dolorosa muerte de mi hermana y nadie, le enseñó como salir del estado emocional en el que se encontraba. Su salud deterioró tanto que se fué muy rápido. Fueron muchos años corriendo hacia el hospital para poder salvarla una y otra vez. De ella aprendí que debía manejar mis emociones, que debía encontrar los métodos y las formas para perdonar, para liberarme de las culpas y demás. Era como aprender lo que yo hubiese querido darle a ella.

El no tener a mi madre y a mi hermana mayor desde muy temprano en mi vida me enseñó una gran lección: entender que la vida es cambio, que cada minuto tiene valor y sobretodo me enseñó a valorar cada segundo de mi vida con la gente que tanto amo, saber que se te pueden ir el día menos pensado.

Esto hizo que mi relación con mi padre, quien es un ser con tanta sabiduría y con mi hermana menor, quien es la mujer más valiente que conozco, se convirtiese de ordinaria a extraordinaria y sé que los tres, aunque nos encontramos en diversas partes del mundo, valoramos cada segundo que estamos juntos y estamos tan unidos que ni el tiempo ni la distancia puede derribar esta fuerte lazo que nos une. Hoy tienes a los tuyos, así que entrégales todo lo mejor que puedas, que no te quedes pensando que no les dijiste o demostraste cuanto los amabas.

El dejar mis sueños en New York me enseñó a establecer prioridades y saber que la vida te lleva a otros lugares para encontrarte con el camino correcto que debes andar. Esta fué una gran enseñanza. Fué olvidarse de tu "yo" para entregarse a la poderosa fuerza de "nosotros" y saber que cuando las cosas cambian de dirección es porque la vida, sabe a donde te va a llevar. Años después al estar en Colombia conocí el amor de mi vida con quien comencé mi vida en Europa y ha sido mi alma gemela, mi soporte, mi compañero de camino desde entonces. La vida sabe a donde te debe llevar.

La devastadora enfermedad que tuve durante dos años fué una de las pruebas más duras de mi vida pero también fué el regalo más grande al descubrir los maravillosos tesoros espirituales que estaban esperándome. Esto marcó definitivamente un antes y un después en mi vida en esta tierra. Nada volvió a ser como antes.

Ver:

La meditación que cambió mi vida

Restaura tu salud

El estrés laboral me empujó a conocer mis limites saludables. Me enseñó que no solo se trata de convertir nuestros sueños en realidad pero que también debemos continuar preparándonos energéticamente para mantener el nivel de los regalos del cielo. Y sobretodo me empujó a cambiar de rumbo, a escuchar mi corazón totalmente y tomar muy seriamente mi misión en esta tierra.

EL APRENDIZAJE MAS GRANDE

Una gran amiga de New York, cuando corrí hacia ella llorando por mi dolor causado al conocer la inesperada noticia sobre la muerte de mi mami, me abrazó fuertemente y me dijo: Amiga, Dios no te da pruebas que no puedas superar. Hoy como aquel día, casi 20 años después, llevo esta frase en mi corazón y para mí es el aprendizaje mas grande de todos.

Esta es la enseñanza más grande para mí. Siento que Dios, o el universo, como le quieras llamar te ayuda de miles de formas pero quiero citarte 3 formas que te pueden servir:

1. SÉ QUE ME AYUDA A TRAVÉS DE LAS PERSONAS

Siempre, si me lo permito, mis amigos, mis familiares, y nuevas personas han estado allí. Son como ángeles mostrándome su luz cuando me encuentro en la oscuridad. (Ver: el valor de la amistad)

2. SÉ QUE HAY UNA FUERZA SUPERIOR QUE ME PUEDE AYUDAR

Aquí es entregar nuestro dolor, nuestras lagrimas, nuestra impotencia a esa fuerza más grande para que te ayude a superar. Cuando crees que te toca solo, recuerda SIEMPRE, que tu no te diste a luz a ti mismo, que hay una fuerza más grande que te protege, te cubre y te brinda su amor y protección mientras la tormenta pasa.

3. SÉ QUE ES MI RESPONSABILIDAD AYUDARME

Este ha sido mi mayor aprendizaje. Es importante llorar y aceptar la tristeza y lo que estamos pasando. Igualmente es importante cogernos de los lazos que nos pueden estar tirando para rescatarnos. Ayudarnos a cambiar nuestra vida para bien, comenzar a buscar la salida es nuestra responsabilidad.

Así que es buscar herramientas, libros, maestros, hacer meditaciones, orar, hacer todo lo que puedas para ayudarte. No tienes idea cuantos cursos tomé, cuantos libros leí, cuanto oré, cuanto medité, y hasta el día de hoy no me duele invertir en mi crecimiento pues sus ganancias se aplican a toda mi vida. Esto es tan importante para mí que con el tiempo he aprendido que sí, puedo tener una situación difícil pero si estoy viva es porque puedo hacer algo para salir a la luz y mejorar mi situación.

Siempre puedes salir con la cabeza en alto, con más sabiduría, amor, con un nuevo propósito. Recuérdalo siempre: Dios no te da pruebas que no puedas superar.

#meditacion #meditar #manifestar #energia #leydelaatraccion #vivirahora #vivirenelepresente

© Diana Fernandez

  • 128_Youtube Diana Fernandez Coach Espiri
  • 128 Facebook Diana Fernandez Coach Espiritual
  • 128_Instagram Diana Fernandez Coach Espiritual

Todos los derechos reservados