Cómo la certificación como coach espiritual ayudó a Belén a encontrar dirección, libertad y conexión consigo misma
- 16 mar
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Hay momentos en la vida en que lo tienes todo — y aun así algo dentro de ti sigue buscando. Belén vivía eso. Una pareja maravillosa, su casa, un buen trabajo, una hija. Y sin embargo sentía el llamado a profundizar aún más a nivel espiritual. Una voz interior que no callaba.
Llevaba ocho años en un camino de desarrollo personal. Había trabajado profundamente en sí misma. Pero el camino se sentía como puntos sueltos que todavía no formaban una figura completa. Hasta que un momento difícil en su vida la empujó a buscar con más profundidad — y encontró el coaching espiritual.
Hoy Belén es graduada de la Certificación como Coach Espiritual, continúa con su profesión y al mismo tiempo estudia psicología y diseña su propio programa que une coaching espiritual con otras herramientas. En esta conversación comparte con una honestidad preciosa cómo fue ese camino — lo que encontró, lo que cambió y lo que sigue construyendo con ilusión.
Cómo ser coach espiritual desde un momento de búsqueda profunda
Belén no llegó a la Certificación como Coach Espiritual desde la calma. Llegó desde un momento difícil — una pérdida que la sacudió — y desde una pregunta que llevaba tiempo rondándola: cómo ayudar a otras personas de una manera más estructurada y más real.
Un taller de coaching espiritual que se suspendió le dejó la curiosidad encendida. Empezó a buscar. La primera formación que encontró fue la de Diana Fernández. Lo sintió de inmediato. Y siendo fiel a su naturaleza — impulsiva, de fuego — se apuntó en dos días.
Vi el planteamiento, me encajaba. Yo soy bastante impulsiva, entonces como que se me metió en la cabeza y tuve que lanzarme. Lo sentí en ese momento, por el estado en el que me encontraba — necesitaba respuestas.
Esa decisión tomada desde el corazón, desde la necesidad real, fue el comienzo de algo que Belén describe como una de las experiencias más transformadoras de su vida.
Unir los puntos: lo que aporta la formación holística cuando ya llevas un camino recorrido
Para Belén, que ya llevaba ocho años en terapia, meditación y talleres de desarrollo personal, la Certificación como Coach Espiritual no fue empezar de cero. Fue algo mucho más valioso: darle estructura y coherencia a todo lo que ya había vivido.
Para mí fue como unir los puntos — esos dibujos para niños donde unes los puntos y ves la figura. Yo llevaba mi proceso, pero a veces no había una lógica. La formación me dio una estructura, un camino. Cosas que yo ya había experimentado de alguna manera, pero que de repente tienen coherencia.
Ese es uno de los regalos más profundos que la Certificación como Coach Espiritual les da a quienes ya llevan un camino recorrido: no invalidar lo que han vivido, sino ponerle forma. Mostrar la figura completa que los puntos sueltos estaban tratando de dibujar.
El aquí y el ahora: la clave que más transformó la vida de Belén
De todo lo que trabajó en la Certificación, Belén tiene muy claro qué fue lo que más la transformó. El módulo del aquí y el ahora — ese reconocimiento de que el pasado sigue manejando la vida desde las sombras cuando no se trabaja con conciencia.
Para mí la clave es el aquí y el ahora. Darte cuenta de que no estás aquí ahora, de cómo el pasado sigue muy presente manejando tu vida. Para mí eso fue un antes y un después. Sigue siendo un trabajo, pero ya tienes a qué agarrarte. Una guía.
Y junto con eso, el trabajo con las emociones — entender que lo que uno arrastra no está en el pasado sino en el presente, en el cuerpo, en la manera de reaccionar. Y que la libertad llega cuando se toma la decisión de soltarlo.
La vida está aquí ahora. ¿Qué haces con esta carga todavía? Mucha libertad. Te sientes más libre porque estás aquí ahora, liberándote de muchísimas cargas que arrastras.
Lo que cambia en tu vida cotidiana durante la formación como coach espiritual
Belén describe los primeros meses de la Certificación con una imagen que dice mucho: cada mañana, mientras su hija estaba en la guardería, se ponía las meditaciones, hacía los ejercicios, se entregaba al proceso. Y su pareja lo notaba.
Mi pareja me decía: es que estás. Y yo le decía, sí, es que me está llenando muchísimo. Mucha paz interior, mucha alegría, algo como un soporte. Como enchufarte la batería, cargarme las pilas.
Esa es la realidad de la Certificación como Coach Espiritual cuando se vive con compromiso: no es una carga más en la agenda. Es el espacio que te recuerda quién eres y desde dónde quieres vivir. El que te recarga en lugar de agotarte.
Estudiar coaching espiritual y maternidad: aprender a priorizarse sin culpa
Uno de los cambios más significativos que Belén vivió durante el proceso fue en su relación consigo misma — especialmente en su capacidad de priorizarse sin sentir que eso iba en contra de los demás.
También mucho más pensar en mí. A veces hacemos cosas por lo que nos dicen, por lo que hay que hacer, lo que se supone que está bien. Y ahora también es qué necesito yo. Eso también te da mucha libertad. Antes, por mi historia de vida, había que cumplir con todo el mundo menos contigo.
Para una mujer que es madre, que continúa con su profesión, que cuida de todo y de todos — ese aprendizaje de escucharse y priorizarse es quizás el más revolucionario de todos. Y el que más impacto tiene no solo en ella sino en quienes la rodean.
¿Puedo ser coach espiritual si todavía tengo dudas sobre mí misma?
Belén es completamente honesta sobre algo que muchas mujeres sienten pero pocas dicen en voz alta: al terminar la formación, todavía tiene que seguir creyéndose lo que aprendió. Todavía hay un trabajo de integración por delante.
Y eso, lejos de ser una debilidad, es una de las cosas más valientes y más reales que se pueden decir sobre este camino.
Todavía me lo tengo que creer un poco. Tengo un objetivo, algo que me motiva a nivel interno. Espero poder llevarlo a cabo. Hay trabajito, no es fácil. Pero ya tengo las bases y tengo la dirección. Y ya es solo continuar.
No necesitas estar perfecta para empezar. No necesitas tenerlo todo claro para dar el primer paso. Belén es la prueba de que el camino se construye mientras se camina — y que la Certificación te da las bases para hacerlo con más confianza y más dirección.
Cómo la formación holística abrió puertas que Belén no esperaba
Una de las cosas más bonitas de la historia de Belén es lo que no planeó que ocurriera. Mientras hacía la Certificación, un amigo le habló de una universidad a distancia que ofrecía psicología — algo que llevaba años queriendo estudiar pero había descartado por su situación de vida.
Hoy lo está haciendo. No como coincidencia, sino como sincronización perfecta.
Creo que eso también es esa inyección de creer en ti que te aporta la formación. Vas cogiendo fuerza en ti mismo y cambias ese discurso de "no voy a poder" a "yo puedo, soy cocreadora de mi vida y puedo tomar acción aquí".
Belén continúa con su profesión, estudia psicología, avanza en su formación de danzaterapia y da sus primeros pasos como coach espiritual. No todo a la vez ni con prisa — sino con la claridad y la dirección que encontró en este camino.
¿Vale la pena la certificación como coach espiritual? El consejo de Belén
Cuando le preguntaron a Belén qué le diría a alguien que está pensando en hacer la formación, su respuesta fue honesta y muy práctica:
Que sea un momento que tengan tiempo para disfrutarlo. Si ya estás agobiadísimo, cómo lo vas a disfrutar. Una meditación no puede ser una fuente de estrés. Siempre se puede sacar tiempo, pero es importante valorarlo.
Y sobre lo más importante de todo el proceso:
Que se escuchen a sí mismos. Que se reserven cada día un espacio para ellos, para su voz interior. Y que le hagan caso a esa voz interior. Ese para mí es el consejo fundamental. Estando en presencia muchas cosas se dan por sí solas. Ya eres feliz, conectas con tu alegría interior — y lo demás deja de tener tanta importancia.
¿Sientes que este es tu momento de certificarte como coach espiritual?
La historia de Belén habla directamente a quienes llevan un camino de desarrollo personal pero sienten que les falta estructura — a quienes son madres, tienen trabajo, tienen vida, y aun así sienten ese llamado de crecer y ayudar a otros — a quienes han vivido momentos difíciles que las han puesto en movimiento hacia algo más grande.
Si algo de lo que leíste resonó contigo, si tu voz interior lleva tiempo diciéndote algo que todavía no has escuchado del todo, quizás este es tu momento.
La Certificación como Coach Espiritual es un programa online de 16 módulos intensivos, 100% en autoestudio, donde primero atraviesas tu propia transformación interior y luego aprendes las bases para acompañar a otros desde la presencia, la conciencia y el alma.




